domingo, 22 de marzo de 2015

Mi pan de gracias



Os hice pan, pan para dar las gracias.
Ayer publiqué en mi cuenta de Instagram que me tomaba un descanso. Y fueron tantos los mensajes y las palabras de animo que me veo en la obligación moral de dar las gracias con un pan. Y de paso, ya que nos comemos este pan entre todos, os cuento las razones de mi descanso, o mas bien de mi reforma.


Pan de centeno, cúrcuma y sésamo

Es muy fácil contactar conmigo, conocer lo que hago e incluso ver lo que yo veo. A través de mis cuentas en Twiter, Pinterest, Instagram, Facebook (esta es privada, aunque bastante grande) y de las cuentas colectivas de Lana Connectión (Facebook, Twiter y Blog) Os podéis hacer una idea del universo donde nado. Tan fácil tan fácil que si me mandas un mail es posible que te lo conteste en las siguientes 12 horas (no hagáis la prueba todos a la vez, por favor!!)
Y aun navegando por ahí, no sabríais ni la mitad de las cosas que pasan por mi cabeza, ni por mi día a día, os lo aseguro. Pero como bien me dijo un amigo "la desnudez es bella, pero a veces provoca constipados", a veces hay que cerrar la ventana.

Esto va seguir siendo igual, pero lo mismo tardo mas en contestar los mensajes. Esta parte de la explicación va mas por lo personal y por la necesidad de dedicarle mas tiempo a mi vida de carne y hueso, l¡a la que es táctil de verdad, no la del smartphone.


Es un pan un poco amargo, de un color azafrán suave y de miga muy compacta.

Otra de las cosas que me caracterizan es la generosidad, y si, lo digo así son tapujos. Soy generosa porque comparto sin condiciones, porque reparto lo que tengo y no porque me sobra. Es una de las pocas virtudes que tengo así que me vais a perdonar que presuma de ella.
En mi profesión (el diseño gráfico y editorial) el celo profesional es una constante, o al menos lo era. Yo llegue a tener jefes que tapaban su pantalla cuando entrábamos en el despacho para que no viéramos que hacían; compañeros que por no compartir conocimientos empobrecían el trabajo en equipo y maestros que enseñaban solo hasta donde ya no podías acercarte a ellos.
Y eso, amigos mios, es una mierda como un castillo. Porque estoy convencida de que compartir es enriquecer, crecer y nutrir, a uno mismo y a los demás.
Por esa razón, en esta pantalla mas personal y mas manual, siempre quise contar las cosas como yo las aprendo, como yo las enseño y como yo las siento. Porque no era el mundo competitivo de ahí afuera, porque yo no como de esto y porque precisamente por eso, los rugidos de mi estómago no despiertan a la hiena. En cualquier caso, los que me conocen bien saben que en mi trabajo soy maestra, tutora y jefa, que no me callo nada, pero nada de nada, ni lo que se ni lo que siento (algún disgustillo me he llevado por esto, pero esa es otra historia). Que compartir es hacer que tu equipo sea cada vez mejor y mas fuerte, y que tu seas mejor con ellos.


Yo lo tomo solo con mantequilla salada, para potenciar todos los sabores

Y aquí es donde empiezan las reformas. Voy a seguir siendo generosa (es mi naturaleza), pero con filtros. Como buena entusiasta de la vida, suelo ir mas deprisa que mi propia mente, con lo que me puede el ansia de enseñados lo que hago. Unas veces es un simple colacao (si, este mundo a veces es tan absurdo que le damos importancia hasta a los grumitos....) y otras veces el nacimiento de algo mas grande. Y es ahí donde se me olvida que la ventana esta abierta. Así que voy a poner una mosquitera, un tamiz para que no salgan tantas cosas, pero sobre todo para que no me entren mosquitos.

Algunos de los comentarios que me dejasteis hablan de copiar, de plagio, de malas artes y de toxicidad. Quiero aclara que no ha pasado nada en concreto, que pese a algún contratiempo sin mayor importancia, todo esto no es por que me copien. Si uno enseña lo que hace, lo mas lógico es que alguien lo copie. Ese no es el problema, no al menos el mío. Pero si es un problema que algo que puede ser un desarrollo para mi pierda la importancia o la ocasión por precipitarme. El error es mío, no la mala fe de otro.

Esto significa que voy a seguir contado que tengo en el horno (en el de la cocina y en el de la cabeza), que estoy tejiendo (siempre y cuando no sea algo que esta en proceso de desarrollo) o que estoy plantando. Y voy a seguir subiendo fotos, pero con tamiz.

Y voy a darle mas cariño a mi blog, este que en breve cumple 8 años (¡¡si tía, 8!!! para que luego digan que una es una aficionada!). Y os contaré los procesos creativos a posteriori, no tan en directo como antes. Porque creo que el proceso es importante para entender el resultado, y porque sigo creyendo con los ojos cerrados en compartir.

Mi objetivo es muy sencillo y muy ambicioso a la vez. Si con mi ventana consigo inspirar tan solo a uno de vosotros y resulta que sois capaces de hacer algo mas bonito y compartirlo también, entonces este mundo seria mas bello, mas creativo y mas generoso. De entre todos vosotros hay una persona que va a cambiar este mundo para mejor (o a influir en esa persona, no sabremos en que siglo o dimensión), y yo quiero haber participado de ello en lo que se hacer mejor.

Y hasta aquí nos ha dado la tostada que estábamos compartiendo. Voy a ponerme una bufanda en este comienzo de primavera tan frío y a curarme el constipado. Buen provecho y os abrazo.

 Lo mejor de la primera rebanada es saber que aun te queda pan en la panera.


jueves, 5 de marzo de 2015

Tarta de espinacas, zanahoria y champiñones


El jueves es día de mercado, y hoy es jueves. Así que os traigo una receta sencilla y sana para hacer con verduras de temporada. Es apta para vegetarianos porque solo lleva vegetales, huevo, leche y queso.
Para hacerla vamos a necesitar:
un manojo de espinacas rojas (no confundir con el ruibarbo, que es muy complicado de encontrar en España. También se pueden usar las verdes si no encontráis las rojas),
2 zanahorias grandes,
4 champiñones,
tres huevos,
dos cucharadas de harina,
400 ml de leche,
una cucharada de aceite de oliva,
masa quebrada u hojaldre ya preparado,
sal y pimienta.


Preparamos una bandeja de barro con un poco de aceite para que no se peque la masa, la colocamos dentro y la pinchamos un poco para que no suba mucho. La doramos en el horno a 180º y la dejamos enfriar.


Mientras, lavamos y troceamos las verduras muy finas, con ayuda de un robot si querremos. Yo prefiero hacer los rozos mas grandes pero habiendo niños en casa es mas fácil tener éxito con ellos si no se encuentran trozos reconocibles de verdura.


En una cazuela a fuego lento, calentamos la leche y cuando esté a punto de hervir, bajamos el fuego y le añadimos la harina y el aceite, la pimienta y la sal, mezclados antes para evitar hacer grumos. Ya parado del fuego o con este muy bajo, la damos vueltas con unas barbillas hasta que espese un poco. Sacamos del fuego y añadimos las verduras cortadas y los huevos (no hace falta batirlos antes, se hace ahora con las verduras)


La mezcla se pone un poco oscura, no os preocupéis, es por los champiñones, que se oxidan rápido y se ponen marrones.



Vertemos la mezcla sobre la bandeja de la masa ya horneada y espolvoreamos queso rayado. Metemos en el horno a 180º unos 30 minutos, vigilando que no se queme. La superficie del pastel crece un poco, así que elige una bandeja que se alta, y evita que se queme ele queso colocándola en la mitad del horno.


Este pastel de espinacas puede acompañar a un plato de carne, de pescado o como plato principal acompañado de una ensalada y aperitivos. Lo puedes dejar hecho la noche anterior y servirlo tibio, con una salsa de tomate ligera o cortado en cuadradillos estando frío, como si fuera una tortilla.
Os aseguro que es muy jugoso y que a los niños les encanta.
!Buen provecho!



lunes, 23 de febrero de 2015

Proyecto Sincero (parte I)



Esta es la primera parte de este Proyecto Sincero. Es un proyecto que une el diseño gráfico, el humor y la cocina. Con el intento hacer que decirle ciertas cosas a personas queridas no se atan difícil. Porque ya lo decía Mary Poppins "con un poco de azúcar esa píldora que os dan, satisfechos tomaréis".
Ya de por si es difícil convivir con ese compañero de trabajo que te cae bien, e incluso te parece mono, pero que le canta el alerón cosa fina. Pues con una Galleta Sincera se lo dices, con dulzura y sinceridad. O esa madre que te llama tres veces al día, o el colega que te acaba de dejar en el portal y te llama para seguir hablando. Yo que soy de poco teléfono (me gusta mas escribir) se la regalaría a mas de uno... ¡y de dos!





O ese compañero de piso que se cree Pavarotti y te despierta a las 7 de la mañana con sus gorgoritos en la ducha....  (yo soy de estas, lo reconozco) Para todos ellos hay una Galleta Sincera. Y en especial, y he dejado para el final la mas complicada, la galleta del dinero. Porque que alguien amigo, familia o conocido te deba pasta es un tema muy delicado. Para esos casos casos o está la galleta "Me deb€s Pa$ta".






Galletas con lenguaje directo y sincero, sin dobleces, pero con azúcar y mantequilla. La siguiente parte del proyecto llegará en breve. Y como yo soy así y no registro nada, amigos publicistas y buenrollistas de edulcorados, la idea está ahí, cópienla!

Ingredientes:
350 gr. de harina de repostería
120 gr. de azúcar glas
250 gr. de mantequilla (con margarina también salen ricas pero se quedan mas duras en el enhorno, así que dejarlas menos tiempo)
1 huevo

Receta:
Echamos todos los ingredientes a temperatura ambiente en un bol y los mazamos con las manos hasta que se haga una arenilla pastosa. Hacemos una bola con esta masa y la metemos unos 15 minutos en el frigorífico bien envuelta en film. Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 180º C.
Preparamos una bandeja de horno con papel de hornear o spray antiaderente. Y buscamos la manera de poner las letras en las galletas. Yo usé una imprenta para repostería en la que puedes cambiar las letras como quieras, pero también puedes usar letras de caramelo o un lápiz de glaseado.
A continuación extendemos la masa ya sacada de la nevera, con un rodillo en una capa de unos 5 mm (mas fina se secan las galletas y mas gruesa se quedan blanditas)
Las cortamos con el corta cortapisas que mas nos guste y le imprimimos las letras. Las colocamos con cuidado en la bandeja del horno y las horneamos unos 10 minutos, hasta que se empiecen a dorar.
Cuando estén hechas, las dejamos enfriar fuera del horno y las guardamos en una lata. Y ya esta listas para regalar.
La manera de regalarlas ya forma parte de la segunda parte del proyecto, así que atentos a sus pantallas.
Buen provecho y buena sinceridad.




P.D: Buscar una imprenta que tenga acentos, que un DÚCHATE sin énfasis no es tan directo.


domingo, 15 de febrero de 2015

Y los calentadores Big Mountain son para...



... para vnks_secrets, mas conocida por Verónica. En breve marcharan para su casa unos calentadores Big Mountain a medida de su pequeño Roc que está por llegar en breve. ¡Felicidades por el bebé y por el concurso!



Gracias a todas por participar y por vuestras palabras bonitas sobre los calentadores. Dada la buena a cogida de estos calentadores, me habéis animado a hacer algo que llevaba tiempo pensando. La publicación de un librito de patrones para niños y bebés es algo que tengo en el horno hace tiempo, y con la llegada de mi Superhéroe se hizo algo totalmente necesario. Así que espero poder sorprenderos en breve con la noticia de su publicación. Por ahora os puedo contar que será digital, con patrones para tejer para niños y niñas, de punto y de ganchillo y con alguna sorpresiva mas...  ¿Podréis esperar?
....

Thank you all for participating and for your nice words about the baby leg warmers. Given the good at catching these leg warmers , you have encouraged me to do something I had been thinking time. The publication of a book of patterns for children and babies is something that I have in the oven long , and with the arrival of my Superhero was totally necessary. So I hope to surprise you soon with news publication. For now I can tell you that it will be digital, knitting patterns for children , knitted or crocheted and with some surprise but ... Will you be able to expect?

jueves, 12 de febrero de 2015

¡Dibuja dibuja!


Hace 12 años mi padre pintó un juego de sábanas para sus primeros nietos, uno con vacas y otro con gatitos. Y tras su paso por varias cunas, ahora las "vacas rupestres" (como las llama la Mayor) viven con el Pequeño. El dibujo de estas vacas forma parte de mi imaginería infantil. Distan de ser perfectas, pero eso da igual, porque lo importante es dibujar con y para tus hijos. El dibujo te acerca a su lenguaje, les enseña a entender el mundo simplificándolo y proporciona horas de diversión compartida. No tengas miedo a no saber dibujar, ellos no lo saben, solo quieren que seas tu quien les dibuje una vaca.

sábado, 31 de enero de 2015

Más da una piedra


Me gustan las piedras, las de tropezar en el camino y las del corazón no. Me gustan las de los lechos de los ríos que notas en los deditos de los pies al nadar, en las que te apoyas para descansar en el camino y las que calientas para meter en el horno de leña. Y el que vuelva a decir en mi presencia lo de " menos da una piedra" se las va a tener que ver conmigo. Porque yo al menos he encontrados 20 maneras de hacer algo con una piedra. Y hoy os traigo tres de las mas bonitas. Conviertes una simple piedra en un pisapapeles elegante, en un tope de puerta o simplemente como elemento decorativo. ¿Te atreverías a regalar una piedra decorada por ti?



Convertir una piedra plana en un telar pequeño y sencillo.





O ponerle una funda con un cuadradito tejido de cuando hacemos una muestra de lana. Un bonito abrigo de lana para tu piedra favorita.


O convertirla en la piedra con falso patchwork mas bonita del mundo. Las instrucciones visuales para hacer esta preciosa piedra las encontraras en mi post mensual Eco Craft en Labores en Red.

P.D: A mi me podéis regalar piedras, me encantan y no os voy a mirar mal. Pero por favor que no sean mas de un kilo de piedra que no entramos ya en casa XDDD


martes, 27 de enero de 2015

Calentadores Big Mountain para jóvenes exploradores


Tejer para los mas pequeños de la casa es una satisfacción como pocas. Se teje rápido, puedes hacer locuras con el color y siempre les gusta lo que les haces (¡pobrecitos! jajajaj)
Y una de las cosas que mas me gusta hacerles son calentadores. A la mayor le gustan de todas las formas, sobre todo de colores chillones. Los usa para las clases de ballet, para montar en bici y hasta para dormir (me ha salido muy de los ochenta, ¡que se le va a hacer!)
Y al pequeño se los hago desde antes de nacer. Con la primera ya comprobé que es complicado llevarles calzados cuando son muy bebés, y si hace calor ya es tarea imposible. Pero además, cuando empiezan a gatear, se les quedan las piernecitas heladas. Probad a estar mucho tiempo en el suelo, se os queda el culo y las piernas heladas. El problema del culete ellos no lo tiene con el pañal, pero eso de las piernas si.
Y los calentadores las mantiene calentitas, encima de los pantalones, con leotardos y simplemente sobre la piel en épocas mas calurosas. Y como mi pequeño ha decidido tardar en andar, estamos usándolos mucho. Este es el ultimo modelo que le tejí, los Big Mountain, para mi pequeño gran explorador.


He tejido muchos calentadores en mi vida, son sencillos y muy rápidos de tejer. Y estos son los mas bonitos que he tejido últimamente. Forma parte de una pequeña colección que estoy preparando y quería compartirlos con vosotros como previo.


Por esta razón he decidido hacer un concurso. ¿Quieres unos calentadores así para tu pequeño o pequeña? ¿O prefieres ganarlos para hacer un regalo? Tan solo tienes que dejar un comentario en esta entrada y compartir el concurso en Instagram con la etiqueta #ConcursoPaseandoHilos
El domingo 15 de febrero diremos quien es el ganador o ganadora de un par calentito y aventurero de los calentadores Big Mountain. Son de lana 100% merino, hipoalergénico, suaves y muy ligeros.
¡¡¡Tomad medidas a vuestros pequeños y suerte!!!

domingo, 18 de enero de 2015

Mandalas con los Hilos Anchor Style Nylon


Llevaba tiempo queriendo hacer un tutorial de como hacer las cometas de hilo o mandalas que llaman "ojos de Dios". Tradicionalmente son elementos ceremoniales de los pueblos del norte de América y de Mexico. Son amuletos relacionados con la Madre Naturaleza, y que tradicionalmente se regalaban a las familias cuando nacía un bebé, añadiendo una vuelta de hilo por cada año de la criatura, otorgándole así protección. Actualmente son mandalas de colores con valor decorativo y ya pocas culturas los usan con fines religiosos. 
Y cuando los chicos de Coach contactan conmigo para enseñarme los nuevos Hilos Anchor Style me queda claro que son perfectos para este proyecto. Es un hilos de nylon retorcido muy resistente, de colores empolvados y brillantes muy apetecibles y muy sencillo de manipular.
Dentro de la campaña Coatch Craft, en la que se propone como tema la decoración de las celebraciones familiares, me parecía perfecto unir estas dos ideas, los mandalas y el Hilo Anchor Style. Así que os propongo una manualidad sencilla, con tan solo dos palos, para hacer estas decoraciones tan bonitas. Combinando mas palos se obtienen mandalas mas complejos y vistosos, así que no tengáis miedo a experimentar.


Para comenzar necesitamos tres tipos de hilo distintos (o tantos como colorido queremos que tenga el mandala) Yo elegí el plata, lila y blanco dorado de la gama "shabby chic" que son muy delicados y brillantes. Vamos a necesitar también palitos de madera de los que se usan para hacer brochetas y unas tijeras.


Comenzamos quitando la punta a un palito y cortándolo después por la mitad.
Atamos las dos mitades por el centro con un extremo del primer hilo que vamos a usar, y le damos varias vueltas sujetando fuerte. A continuación abrimos los palos colocándolos en cruz y damos varias vueltas de hilo ajustando bien.




Y a partir de ahora vamos a rodear cada palito con el hilo siguiendo la misma dirección y rodeando una vuelta entera cada vez. es importante tirar fuerte del hilo para evitar que se suelte, y así queden todas la iguales.





Cuando llevemos un tercio del palito, cortamos la hebra y hacemos un nudo. Ahora vamos a cambiar de color y a continuar con la misma técnica. Anudamos el extremo del color nuevo y repetimos las vueltas a los palitos en la misma dirección.



 Podemos hacer esta operación una tercera vez con otro color, combinando los colore a nuestro gusto. Cuando terminemos rematamos la ultima hebra y ya tenemos nuestro mandala terminado.




Lo que mas me gusta de esta anualidad es que la puedes ver por los dos lados y es distinta. También puedes hacerla con mas palitos y recrear estrellas o combinar las direcciones del giro de los hilos para crear niveles y texturas.
También puedes probar a hacerlo con palos mas gruesos y a tamaños superiores o con muchos colores. El resultados son elementos decorativos muy vistosos, para colgarlos en la ventana, en la pared del cuarto de los niños, en tu estudio o para hacer un regalo vistoso y colorido.
Y viendo lo bonitos que quedan me recuerdan a los copos de nieve, así que me guardo la idea para decorar el árbol de Navidad el año que viene.