lunes, 21 de julio de 2008

Tardes de columpios y bolos en las escuelas.


Después de muchos años de abandono, las antiguas escuelas de mi pueblo vuelven a escuchar risas de los juegos y el chirriar de los columpios. Todos nos hemos columpiado desde pequeños, el refugio del portalito de la casa cuando llueve y los escondites detrás de los árboles son ahora mas que nunca la prueba de que las escuelas es un edificio vivo. Ya hace casi medio siglo que no se imparten clases, pero también hace mas de 10 años que nos empeñamos en mantenerlas vivas. Los talleres en verano y los columpios todo el año (si no llueve mucho). A veces me siento en silencio justo antes de que empiecen a llegar los niños para hacer los talleres. Preparo los colores, las tijeras, el pegamento, las cuentas de colores, la lana y las agujas ..... Y cuando está todo preparado, creo que oigo al viejo maestro carraspeando antes de empezar la lección....
Viajas al pasado visitando sus estantes, con libros de geografías que ya no existen, con lecciones de urbanidad que ya nadie entiende y con héroes que siguen siendo héroes.
Ahora se oyen tardes de cine, partidas de tute, risas siempre... y huele a chocolate, y a veces a vino.
Juegos de ayer para niños de hoy. Lugares que se tiene en la memoria quizá para siempre, por que por suerte siguen allí. 

Recuerdos de mi pueblo amado

4 comentarios:

Espita Gorgorita dijo...

que bonito post... me ha llegado...

Chula dijo...

La patria chica, que me tira!!

Goiuri dijo...

Qué entrañables son los recuerdos de cada uno!!

Patricia dijo...

Que lindo, :)