domingo, 30 de noviembre de 2008

Otra de regalos


De los cumpleaños de mi sobrina y mi hermana. Para la primera, un pincho para su tarta de 5 añitos. Un recuerdo de fieltro que puede guardar en el cubilete de los lápices o en el de los útiles de cocina. Es una casita que sonríe, con un gran 5 y un palito de brocheta. Muy sencillo de hacer.



Y como regalo grande, un albornoz de chica mayor, todo ribeteado de ganchillo rosa y morado (sus colores favoritos). Mientras lo tejía, mi pequeña envolvía a su muñeco con la toalla, para que no se enfriara.



Y para mi hermana mayor, un MP4 rosa-rosa (de ese no pongo foto, que es todo industrial) y un broche de mini perlas hamma. Las andaba buscando desde hace mucho, y por casualidad las he encontrado en una tienda de juguetes. Una tarde que llovía mucho y estaba esperando a mi prima en la calle, me metí para matar el tiempo y allí estaban, mirándome con sus ojitos pequeños de colores. Claro, me las tuve que llevar a casa!!
Son mas difíciles de manejar, pero con un palillo al final me apañé bastante. Luego las cosí a un trocito de fieltro para poder unirlas al alfiler. He intentado muchas veces pegar las hamma con pegamento, y siempre se desprenden. Parece que por ahora resiste!!.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Regalos y celebraciones


Aunque son pasadas, no quería dejar de enseñaros las últimas cositas que he hecho para regalar. Se trata de un regalo de bautizo de encargo (mi primer encargo remunerado!!!). Es un recuerdo para un bautizo. La pequeñas ya casi tenía un año, con lo que le tejí mis famosasenelmundoentero merceditas con un par de vueltas de mas. Para acompañar, un pequeño oso con el nombre de Lola bordado en la parte de atrás de la cabecita. Todo ello guardado en una cajita forrada de tela naranja y blanca. El resultado me gusta mucho, sobre todo los detalles como los botones naranjas de gatito y los coloretes de la osa (que al final fue osa, aunque iba a ser oso).



Espero que le gustara, la verdad. No me gusta hacer cosas para gente que no conozco, pero teniendo un añito, supongo que tendremos mucha cosas en común....
... como que nos gustan los paseos, la papilla de cereales, las clases de natación y la siesta calentita cerca del radiador. Ahy,  quien tuviera un añito otra vez!!! 

viernes, 7 de noviembre de 2008

Gracias y regalitos

Lo primero es daros las gracias por el calor y los ánimos. Ayudan, creedme.
Ya repuestos de tanta emoción, creo que lo mejor será seguir con el proyecto, que ya me lo pide el cuerpo!! (y que mejor homenaje)
Ahora que se acercan las Navidades, os voy a regalar un tutorial para hacer un regalo muy especial. (regalos de regalos, que mogollón!!).
Se trata de una almohadilla-acerico personalizada.
Este que vamos a usar como guía del tutorial es un regalo que me he hecho a mi misma (que ya vale de hacer cosas bonitas y regalarlas. Que luego no me quedo con casi nada de lo que hago y me da pena). Para mi es un recuerdo muy bonito de las manos de mi Chulita, ahora que va ha cumplir tres añazos. Quiero conservar el tamaño pequeñito de sus manos, esas manos llenas de cosquillas para dar, llenas de plastilina y chocolate....


Bueno, que me enrollo, a lo nuestro.
 
MATERIAL NECESARIO::
Tela blanca (el tamaño depende de lo grande que lo queramos. Mi muestra es de 14 cm, con lo que la pieza debería ser de 20 cm para poder engancharla bien con el bastidor de bordar)
Bastidor de bordar (es opcional, yo coso mejor con el, pero si no lo tenemos vale igual)
Hilo rojo de bordar e hilo blanco 
Aguja de coser y aguja de ganchillo (el número de la aguja de ganchillo depende de l grosor del hilo que usemos)
Alfileres y tijeras
Botones rojos (o de colores, como se guste)
Hilo de perlé para el ganchillo (o lana, pero no muy gruesa, que se debe tejer muy apretada) 

PRIMER PASO:
El motivo de mi acerico es la mano de mi hija, pero igual se puede hacer la huella de nuestra mascota preferida o una silueta que nos guste.
Yo hice la silueta de su mano en una hoja y la corté para ponerla sobre la tela. La tela ya esta colocada en el bastidor de bordar y solo hay que repasar el contorno con un lápiz flojito, que luego no se vea).


SEGUNDO PASO:
Con hilo rojo, hacer el contorno de la manita. Yo usé el despunte , o punto para atrás. Hace que la labor sea continua (sobre todo por que el hilo que yo use era un poco fino).
Una vez terminada la manita, le hice una pulsera con los botones. Use botones rojos e hilo blanco para resaltar .




TERCER PASO:
Dejamos la labor ya terminada y nos ponemos con el ganchillo. Tejiendo en redondo todo el rato, hice la otra parte del acerico. Hilo rojo, con un diámetro de unos 14 o 15 cm. 



CUARTO PASO
Una vez terminado, se desmonta la tela del bastidor y se corta la tela con el mismo diámetro que la labor de ganchillo. Se cosen las dos piezas por el revés, se le da la vuelta antes de cerrar y se rellena con relleno de cojines.






QUINTO PASO:
Para rematar el acerico, yo le hice una minipuntilla de ganchillo alrededor, con una trabilla para poder colgarlo. El resultado es un acerico bastante grande o un cojín bastante pequeño...



Espero que os haya gustado. Animaos a hacer uno como regalo de navidad o como recuerdo. Incluso se puede colgar del árbol de navidad. Gracias de nuevo a todos por vuestras palabras de ánimo y sigamos tejiendo!!
Muaks!!!

domingo, 2 de noviembre de 2008

Me está costando volver


Llevo dos semanas pensando como hacer este post, y la verdad es que me está costando. Quería ser un homenaje, una despedida, pero creo que no va ha ser así. No me quiero despedir. Solo quiero recordar. Me vais a perdonar si he tardado en escribir, pero es que me ha costado encontrar la foto que ilustra este post.
Hace dos semanas falleció mi abuela. Le costo despedirse (como a mi ahora). Aún estamos tristes, tejo poco y se me despista la memoria. Supongo que serán cosas del duelo (ya se nos pasará). Mientras tanto, mucho trabajo para distraer la mente y rutina familiar para curar el corazón.
La vamos a echar de menos (yo lo hago todo el rato). Además de ser como todas las abuelas (que cocinan cosas ricas, que te arrechuchan y llenan de besos, que se enfadan si te portas mal y que nos daban dulces), mi abuela era realmente especial. Ella nos enseñó a tejer (el punto de media se me atragantó un poco y la final nos falto tiempo para que me enseñaras ha hacer ochos...) a todas las chicas de la familia, ha coser y descoser hasta que te salía perfecto, ha usar la máquina (eso también me lo perdí un poco por ser la pequeña. Me encantaría saber hacer pachtwork como el tu hacías). 
Recuerdo pasarme muchas tardes dentro del armario de la habitación donde cosía. Era un paraíso de telas de colores, de lanas, de fieltro para hacer muñecos, de bolsas llenas de relleno de cojines y cuerdas de macramé). Había cajas de lata llenas de botones y cremalleras, cajones con agujas de punto de todos los tamaños y asas para bolsos. Eso es lo que yo quiero recordar. El sonido de la máquina de coser y los alfileres prendidos en el jersey.
Quiero recordar las tardes de verano en el patio de los bisabuelos. Con todas las tías sentadas tejiendo, haciendo ganchillo y espantando las moscas. Yo pensaba que nadie tejía mas rápido que ellas, charlando sin parar y tejiendo casi sin mirar la labor.
Quiero recordad el olor a patatas fritas, a rosquillas recién hechas, a canutillos de nata....

De ella hemos heredado el gusto por las labores, por los crucigramas, por las plantas, por la cocina, por la música. Abuela, yo te quiero recordar regando las plantas de tu terraza, con los zuecos de regar y Elvis cantando de fondo. Te voy ha echar mucho de menos (en realidad ya te echo de menos). 
No se lo digas a nadie, pero yo creo que mi hija se parece un poco a ti, con esa sonrisa casi sin labios y los ojos achinados. Adiós abuela, te queremos.