domingo, 18 de enero de 2009

Buenas maneras


Esta es la manera correcta de empezar el año, con un buen cumpleaños. Como muchos ya sabréis, mi pequeña Chula nació una víspera de Reyes de hace tres años. Este año se nos torció el principio de año, pero lo arreglamos con un cumpleaños-cabalgatadereyes-plastilinaparatodos que hizo historia. 
La jornada empezó a las siete de la mañana para la madre de la criatura (yo, para enterarnos) para hacer el pastel de cumpleaños. Como ella quería una tarta azul y rosa, pues este fue el resultado. Una osita verdosa (el colorante era azul, lo prometo, pero el chocolate blanco tiende a amarillear, con lo que salió una especie de azul turquesa) rodeada de gominolas rosas.  Por dentro era de bizcocho de vainilla con mermelada de fresa y nata. Para los mayores había uno de chocolate y nata que no me dejaron ni hacer la foto por que se lo comieron en el desayuno. Cuando ella se despertó, ataque de besos y muñecas volando!!!
 A la hora de comer, todos los amigos, los primos, los abuelos y muchos bebés. Globos, tarta, regalos, pompas de jabón en el jardín (hacía un frío que pelaba, pero a ver quien les convence de no estrenar el juego de pompas gigantes), sesión de cine en la pantalla gigante del tío Chus y sesión intensiva de plastilina en el suelo de la cocina.


Por la noche, fuimos a la Cabalgata de Reyes. Hacía mucho frío, pero los caballos de los Reyes Magos estaban muy calentitos en el establo mientras los niños saludaban a sus majestades. Chulita saludó a los tres y les dijo como cincuenta veces que era su cumpleaños y que había sido muy buena.

El día de Reyes fue muy tranquilo, con regalos y familia. Hizo mucho sol por la mañana y comimos en el jardín (bien abrigaditos), y por la noche, una servidora  y el padre de la criatura se a costaron a las dos de la mañana terminando los regalos de cumpleaños para los compañeros de cole. 
Cada niño (diecisiete en total) tenía una bolsa de chucherías, un globo y una carita sonriente de ganchillo (broches muy sencillos de lana y botones). Para las profesoras, las caritas sonrientes se convirtieron en soles sonrientes. 


Menos mal que solo es una vez al año, que terminamos agotados!!
Felicidades cariño, ya casi eres una chica grande, o como dices tu, la mayor de los pequeños.


3 comentarios:

Raquel dijo...

Uaaa, cuántos regalos entonces debió recibir. ¡Felicidades!

Olivia_p dijo...

la mejor mamá, que linda, la niña también , pero tú un broche para tod@s, cuanto cariño!

MissMomo toma cafe dijo...

Me encantan las fiestas infantiles!! pero es verdad que los niños pueden superarte! menuda paliza que te diste, y que detalle para las profesoras!, te leo a la hora de comer y la tarta me ha puesto los dientes largos .... que ricaaa!