domingo, 14 de febrero de 2010

Terapia del todo


Hay gente que tiene vidas rutinarias, se levantan a la misma hora, van al mismo trabajo todos los días, desempeñan la misma labor y regresan a la misma hora a su casa. Esa gente, usa sus fines de semana para hacer cosas distintas, excursiones, puenting, salir a beber y disfrutar de los amigos, disfrazarse (ahora que es carnaval)...
Esta clase de cosas se hacen como terapia contra la rutina, para desengrasar.

Yo uso mis fines de semana para practicar el house-extreming, o como vulgarmente se llama el meencierroencasaynosalgoniaunquemeobliguen. Es la terapia que uso para desengrasar esa vida tan llena de puenting (que una reunión con la dirección en el curro es como tirarse de cabeza con una cuerda muy finita atada en el tobillo), excursiones (por que la imprenta está donde termina Madrid y empieza Guadalajara, que es como decir Sebastopol metida casi dos horas en un taxi a la altura del aeropuerto), de disfraces (que estoy de vida social relacionada con el trabajo hasta los tacones, que son un buen disfraz, por cierto) y de beber (que no todo tiene que ser malo, hombre, unas cañejas con los compañeros también desengrasan).

¿Y en que consiste esa terapia?, pues llegas el viernes (tarde, por cierto), te quitas los zapatos y te pones el pijama y ya no te lo quitas hasta el lunes (te lo puedes cambiar, que al menos un par de duchas hay que darse, que la terapia no está reñida con la higiene).

Y en las siguientes 48 horas puedes hacer toda clase de cosas terapéuticas como poner tres lavadoras, hacer tu primera barra de pan sin mérito (luego lo explico), un kilo de ñoquis para tus amorcitos, empezar un mantel de patchwork, seguir con un amigurumi que se me ha atragantado, terminar un broche primaveral y terminar los mitones rosas.

Y todo ello aderezado con sesiones de cine a medio ver (las que tejen o cosen viendo la tele me comprenderán), largas lecturas de cuentos, una función de marionetas con la participación estelar del perro ladrando al escenario (nos costó media hora hasta que dejo de ladrar a las marionetas) y ataques continuos de besos de princesa (que son largos, con la boca cerrada y haciendo aleteo de pestañas) y cosquillas asesinas.

Una bofetada de realidad familiar para quitarme las telarañas del glamour y la tontería del estress laboral.

Y ahora os dejo con las fotos de la terapia, que alguna lleva explicación (como lo del pan sin mérito).

Barra de pan sin mérito: no es un secreto que me encanta cocinar, pero el pan y el arroz son mis a signaturas pendientes. Mi paella es desastrosa, y el pan o no sube o es una piedra. Pero este fin de semana probé la harina Rivercote que venden en el Lidl, que viene ya mezclada con levadura y semillas. Y me quedó el pan mas bonito del mundo, y encima era comestible!! Bueno, algo de mérito si es mío, no? Menudos huevos fritos nos cenamos el sábado, y el domingo, desayuno de tostadas con té de bayas goji.





Ñoquis para tres: la verdad es que salieron para cuatro, pero le he reservado un puñadito a mi gourmet favorito. La receta, en otro post, adaptada a la thermomix por mi. Deliciosos, con pesto para mi y salsa de setas para el marido. La peque, con tomate lirondo y muuuucho queso.



Mantel de patchwork: Lo tengo en mente desde hace un año, aprender a hacer patchwork. Pero no tengo tiempo y la maquina de coser me da pereza (no tengo u sitio fijo para dejarla montada y solo para una sesión, me sabe a apoco). Así que con unos retalitos que tenía por allí y una bandana que me regaló Chipe para reciclar, me he liado y ha empezado mi proyecto mantel. A mano, claro.


Cosas a medias: El mantel, el broche que terminé y el amigurumi gafe (ya lo he deshecho dos veces, que no me convencía)


Broche primaveral: Que estoy un poco harta de frío y echo de menos el solecito entrando por la ventana y posándose en mi mesilla. Una nube amiga acompañando al arcoiris, de paseo por mi libro ¡Adorables Hogares!, de Ikea.



Mitones rosas: son los empezados en el post de mitones. Los he decorado con punto de cruz en marrón, con unos corazones y una cenefa en los nudillos.



Toma terapia de fin de semana!!

6 comentarios:

Raquel dijo...

Yo tampoco salgo mucho de casa los findes, aunque en mí caso sí debería. La sesión de "cine a medias de ayer" (pero porque me caía de sueño XD) es "La Guerra de los Mapaches" de Studio Ghibli.

Leti dijo...

me encanta la nube esa con los arcoiris. los montajes quedan "d.p.m." !!!

MissMomo dijo...

Esta terapia es mejor que una visita al spa , sale mucho mas barata y además es productiva !! :)

Olivia_p dijo...

ay que nube más maravillosa, maravillosa! tres lavadoras? buff, de eso sé un rato largo!

Mónica dijo...

É real: estamos em sintonia!
Vê o meu ultimo post, para veres se te engano! :) Beijitos

Vigi dijo...

me encanta descubrir blogs tan fabulosos como este me encanta ya me apunte al seguidor jejejee