lunes, 30 de agosto de 2010

Tercer aniversario (4): Un patrón para la vuelta al cole


La verdad es que este patrón era para estar guapas en verano, pero como no me ha dado tiempo a hacerlo hasta que no he vuelto de vacaciones, pues eso, que es para la vuelta al cole.... (sorry).
La idea original es una peineta pequeña para adornar el pelo, pero este patrón se puede aplicar a una horquilla pequeña, a una diadema o a una goma del pelo.
Todo depende del hilo con el que se haga, y del resultado final.
Yo os dejo el patrón de esta bonita margarita. La original fue volando a Extremadura a decorar los salvajes rizos de mi a miga Marucha, la mujer con mas energía y que mejor cose del mundo. Beso guapa y ponte buena del todo.


Flor para el pelo: El patrón es muy sencillo. Partiendo de un anillo en color amarillo, de tres puntos, tejemos en redondo aumentando dos puntos en cada punto en la primera vuelta (6 p. en total) y lo mismo en la segunda vuelta, obteniendo al final 12 puntos.
De estos 12 p. hacemos una cadeneta de 10 p. para hacer cada pétalo, y desde ahora tejeremos en color blanco (o cualquier otro color que nos gusten como el morado o el rojo).
Del primer punto hacemos una cadeneta de 10p., un punto mas (que será el primer punto de la parte de arriba del pétalo), un punto bajo, 2 patas, 2 patas dobles, 2 patas de nuevo y 2p. bajos. Para anclar al círculo y pasar al pétalo siguiente, hacemos un punto raso y continuamos con este patrón con los 12 pétalos.

Para hacer las hojas del fondo, se hace una hoja doble (que se coloca al fondo en el montaje) y una hoja suelta que se coloca según nos guste mas, para equilibrar el conjunto.

Yo lo monté sobre una peineta sencilla, de plástico, comprada en un bazar chino. Pero luego he montado otra sobre una peineta de metal y parece que se sujeta mejor al pelo que la de plástico (que es mas de juguete. Como los collares de gitana que nos poníamos de pequeñas, os acordáis?).

Para unirlas a la peineta, diadema, u horquilla (según guste), yo le puse un punto de pegamento y luego lo rematé con un par de vueltas de hilo verde.

El próximo post es un resumen del verano y el adelanto de un montón de cosas que no os he contado y que espero os gusten. Hay de cocina, de ganchillo y de telas preciosas.

Este es mi escritorio hace tan solo 10 minutos, escribiendo el patrón.

viernes, 6 de agosto de 2010

Tercer aniversario (3): Tunning y demás reciclajes


Y seguimos de celebración, señoras y señores!!
El tema de hoy es el reciclaje o como hacer que la limpieza de armario sea mas provechosa.
No es que estas tareas tan hogareñas sean muy de mi agrado, la verdad, pero mi casa es muy pequeña y el armario de mi habitación es casi el único que hay en toda la casa. Con lo que, si se me acumula mucha ropa de otros años que no me pongo o retales, lanas y puntillas y demás atrezzo que guardamos las tejedoras, al cabo del tiempo ya no tengo sitio ni para guardar secretos (quien no ha guardado alguna vez los "recados" de los Reyes Magos y otros presentes a lo largo del año). Pues en la última limpieza me lié la manta a la cabeza y retiré de los cajones toda la ropa que ya no nos ponemos y la que está rota y nunca me decido a remendar.
Y estando yo liada con lo mío, se me ocurrieron un par de remedios para no deshacerme de tantas cosas y darles una segunda vida.

De aquella tarde, salieron estas cuatro ideas. La primera de ellas es consecuencia de guardar los leggins que se me rompen a lo largo del año y que nunca me acuerdo de remendar. La verdad es que tengo muchos y el algodón con el que están hechos es bueno, aunque se descosan por las costuras a las pocas semanas de uso. Entonces decidí que, con la técnica de hacer lana con bolsas de plástico, podía recuperarlos.


Lo primero que hay que hacer es separar las perneras de del resto del pantalón y quitarle las costuras de los bajos. Estas primeras tiras que salen son ideales para hacerse la coleta.


Y a continuación se doblan las perneras a lo largo una o dos veces, dejando que se vea la costura contraria. Entonces se empiezan a hacer unos cortes de un centímetro y medio de ancho (1,5 cm) sin llegar a cortar la costura superior. Mas tarde se deshacen los dobleces y el resultado es una pernera con costuras a los lados.


A continuación se rematan los cortes de los flecos pero sesgando el corte (no se continua el corte de frente , sino que se enfrentan los cortes como se indica en la imagen siguiente)


Al tirar del extremo, obtenemos una tira de tela que se enrosca e un ovillo. De todas las perneras que tenía en casa, he obtenido dos ovillos de un kilo cada uno. Al final de cada tira de tela, se une la siguiente con un nudo.


Todavía no se que voy a hacer con estos ovillos reciclados, pero ya se me ocurrirá algo. De primeras ya los he usado para estrenar mi agujón de ganchillo que me compré en el Soho.


La segunda idea recicladora es la de recuperar la tela de un par de paraguas rotos que no se por que, tenía guardados en una cesta en el fondo del armario.

Con los trocitos que he recuperado tengo en mente hacerle una cometa a mi pequeña, que la tela impermeable es perfecta para ello.


La tercera idea se me ocurrió al revisar los cajones de la ropa de mi hija. Tenía pocas camisetas de manga corta en un verano especialmente caluroso y demasiadas de manga larga que parece que al ritmo que crece, se le quedarán pequeñas en otoño. Así que, tijeras en mano, le corté las mangas a una cuantas, y como la mayoría son de algodón, pues el borde se riza y no hay que rematarlas. De los cachitos de tela que resultaron, estoy preparando un taller textil para este verano en el pueblo. Vamos ha confeccionar muñecos de trapo con los niños, que este año son mas mayores y muchos ya saben coser sin sufrir demasiados pinchazos.

Ya os enseñaré el resultado de este taller, que la verdad, promete bastante.

Y para terminar, algo tan común como deshacer un jersey que ya no me pongo y recuperar una lana que no lo es. Al deshacerla, me he dado cuenta de que en realidad era cinta, no lana. De un color verde militar pálido que me encanta y que utilizaré para hacerme una bufanda de verano, muy caladita y con agujas de punto muy gordas.



No se en realidad he vaciado mucho el armario, pero me lo he pasado muy bien en esta ocasión (que esta tarea es bastante amarga otras veces). Así que la próxima vez que decidáis hacer limpieza de armario, no penséis en el calor que da ver tanta ropa de invierno junta, pensad en la cantidad de cosas nuevas que se pueden hacer reciclando la ropa y en las horas de disfrute futuro que reportan tantos ovillos nuevos. Buen verano!!