viernes, 8 de abril de 2011

Quedarse en casa


Pequeñas y grandes convalecencias que nos obligan a quedarnos en casa. Disfrutaremos de la terraza, de la cocina y de los estreptococos.
Si os animáis a un menú decorativo, para hacer estos deliciosos huevos, solo se necesita un cortapastas de metal y un sartén pequeña y de fondo lo mas liso posible. Se pone a calentar la sartén con un poco de aceite, y cuando esté caliente, se pone el cortapastas y se deja que se caliente. Cuando está caliente, se casca el huevo dentro y se deja que se cuaje despacio.
Una vez hecho al gusto, se saca de la sartén todo y con un cuchillo fino, se ayuda para sacar el huevo de la funda y se le echa sal.
Nuestro favorito es el de casita, pero el de osito y el de bailarina es un clásico también. En esto de los huevos decorativos, es cuestión de encontrar el molde perfecto.
La pequeña albondiguilla de la foto, está rellena de queso, que al freírla, se queda derretido dentro. Pequeñas delicias caseras para arreglar los cuerpos.

1 comentario:

Raquel dijo...

Que chuliiii. Lástima que mis cortapastas sean muy pequeños.