Pero a veces el equipaje es demasiado pesado y hay que tirar. Y en esas estoy, soltando lastre.
Pero con estas zapatillas me ha costado hacer limpieza. Pero al final lo hice, no antes de fotografiarlas y reflexionar un rato sobre esto.
Cada objeto tiene su historia, y la de estas zapatillas es una historia de carreras, columpios, caligrafías de Rubio, heridas en las rodillas y bocadillos de Nocilla.
Otro día os cuento mas historias guardadas en mis cajones, que no son pocas.
3 comentarios:
Hace poco me paso con unas zapatillas parecidas, como de cuero marrón, y también tuve que hacerles una foto antes de tirarlas... Yo soy bastante Diógenes y así me va, que ya no sé dónde voy a meter tantas cosas!
Las zapatillas son muy lindas y seguro que las historias que hay detrás lo son más todavía :)
Yo no las tiraba, te lo digo ... Yo las ponía en un marco o algo ... ¡eso es historia!
Un abrazo,
SIONA
Yo ando en pleno proceso de tirar todo lo que hace más de dos años que no uso, sobre todo porque vivo en una caja de cerillas y hay que hacer espacio para un futuro miembro de la family
Publicar un comentario en la entrada