martes, 8 de abril de 2014

Puré de Bicho, de Vampiro y de Marciano



Todo el mundo sabe que dar de comer bien a tus hijos es el mejor legado que les puedes dar, a parte de la educación claro. Pero también sabemos que educarles en una buena alimentación es muuuuuy complicado si ellos no ponen de su parte. Cuando fui madre la primera vez, lo que mas me costó no fue alimentar a mi hija de una manera sana, lo que mas me costó fue reeducar a su padre para que la relación con la comida fuera mas fluida y natural. Porque si tu no comes bien, los niños no comen bien, aprenden lo que ven y os aseguro que ven mas de lo que nos creemos.
Que luego coman bien, y de todo, ya es otro cantar. Aquí es donde interviene el sentido común y el ingenio de cada uno.



Con el segundo niños he aprendido que los horarios son importantes, pero también que la flexibilidad y los gustos de cada pequeño son cosas a tener en cuenta. Igual que tu no siempre tienes el mismo hambre, te gustan unas cosas mas que otras y a veces tienes ganas de "güarrear" con la comida, los niños no van a ser menos. A ellos les gustaría güarrear siempre, si pudieran elegir, pero es otra historia.
Así que aquí estamos, reeducándonos una segunda vez, relajando la tensión del plato de sopa enfriándose en la mesa mientras ellos intentan tocarse con el pie la sien o enseñándole matemáticas a su peluche. Relajando con la dictadura del "hay que comer de todo" y relajando con "a las 5 se merienda si o si". Relajando pero no olvidando la buena mesa.

Y unos de los trucos que nunca me ha fallado es echarle humor a la comida, ademas de cosas ricas.

El plato estrella de toda mesa en casa de niños es el puré. Y tras los primeros 3 años de un niño te aseguro que ya has probado todas las combinaciones posibles de vegetales para hacerles mas llevadero el dichoso puré.

Yo tengo tres clásicos en el cajon de las recetas que nunca fallan. El puré de Vampiro, el puré de Marciano y el puré de Bicho. No os asustéis, todos son de vegetales, pero cambiar un poco la receta poniéndole nombres divertido a veces es lo mejor para relajar esa tensión del plato solitario en la mesa.

Las recetas originales son solo de vegetales, así que son aptas para veganos, pero siempre se puede enriquecer con un poquito de nata o queso rayado por encima para hacer las delicias de mayores o de niños con paladar exigente.

Y aquí las recetas...




Puré de Marciano:
espinacas frescas (media bolsa de hojas de espinaca, preferiblemente frescas)
brócoli fresco (un ramillete no muy grande)
agua
sal (poca si es para niños y ninguna si es para bebés)
aceite de oliva crudo
[un quesito, queso rayado o nata líquida opcional]

Lavamos bien las verduras y las colocamos en una olla grande, el brócoli se debe trocear un poco para que se cueza rápido y así se conserven mejor los minerales (que es lo que mas se pierde en la evaporación por cocción). Le echamos agua sin cubrirlo del todo y lo cocemos a fuego media o en la olla spress (yo uso la olla rápida, pero podéis hacerlo al chup chup, en olla de vapor o en un robot.
Cuando ya esta cocido el brócoli (la espinaca se cuece mas rápido), dejamos enfriar un poco antes de batirlo.
En este momento le añadimos un chorrito de aceite crudo que además de aportar ácidos grasos ayuda a emulsionar el puré dándole una textura mas suave a agradable para paladares sensibles (el clásico "este puré tiene pelos")

Si le vamos a echar un quesito o nata, este también ese el momento. Batimos bien y listo! añádele sal si quieres, pero no te pases mucho!

Este pure tiene un intenso color verde que puede dar reparo, se ahí lo de llamarle de marciano, para suavizar el impacto ;)

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Puré de Bicho:
una batata grande (BATATA, no patata!!!)
tres zanahorias

agua
sal (poca si es para niños y ninguna si es para bebés)
aceite de oliva crudo
[un quesito, queso rayado o nata líquida opcional]

Este puré nos lo inventamos un día viendo El Rey León, en la canción de Timón y Pumba en la que cuentan las bondades de comer insectos y su "viscoso pero sabroso". el color del puré es de un intenso naranja, como el de calabaza, pero la batata le aporta una dulzura inesperada y las mismas propiedades que la pata (en algunas culturas la llaman papata dulce).
Para hacer el puré, troceamos las verduras y las ponemos a hervir como en la receta anterior. Como este puré es tan agradable al paladar casi no necesita añadirle nada, pero podemos seguir el procedimiento anterior de aceite o quesito.

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Puré de Vampiro:
una batata grande (BATATA, no patata!!!)
tres zanahorias
ana remolacha (yo recomiendo usar las que vienen ya cocidas y peladas)
agua
sal (poca si es para niños y ninguna si es para bebés)
aceite de oliva crudo
[un quesito, queso rayado o nata líquida opcional]

La realización de este puré es igual que el de bicho, solo que al final de la cocción se le echa la remolacha. Esta le otorga el color granate tan intenso y un sabor un poco mas intenso. ademas este piré tiene algo muy divertido y es que mancha la lengua mucho, con lo que podéis hacer el rato de la comida mas divertido y simular que habéis mordido a alguien.
  

Y hasta aquí las recetas de hoy. Feliz cocina y feliz comida!








4 comentarios:

Anita Patata Frita dijo...

Tengo un bebé de 39 años en casa ejem ejem me viene genial la comida que no parece sana pero lo es XD

Perla Hachuel dijo...

No me han podido gustar más!! Gracias querida <3

MorikoC dijo...

Geniales las recetas, el último nunca lo he probado, me intriga su sabor, habrña que probarlo ^^

El Duende de los Hilos dijo...

Si alguna vez soy mami... pretendo llevar a cabo tu engaño!! Genial, genial!
(Yo también soy un poco niña comiendo y en los últimos tiempos estoy educándome muy bien... así que no descarto comer puré de bicho o vampiro un día de estos)