viernes, 8 de mayo de 2015

El juego simbólico o como aprender imitando


El otro día vinieron los abuelos a vernos y a supervisar la restauración de la silla que me encontré en la calle el mes pasado. Digo supervisar porque en realidad no habíamos empezado a hacer nada. Y sin mediar casi palabra, mi padre se puso a rebuscar en las herramientas y encontró un trozo de lija. La partió por la mitad y le dio un pedazo a la niña. Y se pusieron ahí, mano a mano a lijar la sillita y a charlar de sus cosas.



Mientras, mi madre y yo tomábamos un té, cuando me puse a pensar en la cantidad de cosas que he aprendido viéndoles trabajar. A mi madre y a mi abuela, viéndoles tejer, cocinar y coser, y a mi padre viéndole dibujar, lijar y arreglar infinidad de cosas. Y es así como se aprenden las cosas, imitando y repitiendo lo que ves hacer.


El Sr. Croqueta es un manitas de profesión, así que con el aprendemos todos cosas tan especiales como desmontar un taladro percutor profesional para encontrar la avería que tiene. Alucina!

Pero no sabes hasta que punto les llega la información hasta que les ves jugar lo que han aprendido. eso es lo que los educadores y psicólogos llaman juego simbólico, que consiste en imitar las conductas vistas de los mayores y recrearla. Normalmente las primeras que se imitan son las de hablar por teléfono, dar de comer a un bebé o pasear un perro. Porque son las que hacemos más menudo y es en las que nos acompañan.



Pero mi sorpresa es cuando el pequeño (que aun es muy pequeño para jugar a esto, normalmente es sobre los 3 años cuando empiezan) no solo quiere participar de la acción, sino que empieza a imitarla de una manera habitual.

Así que tengo dos makers en potencia, una que sabe hacer cosas de una manera autónoma y ya no como imitadora, y otro que maneja el destornillador y da biberones imaginarios a los dinosaurios.



A veces me pregunto sobre la calidad de lo que les enseñamos, y no solo en la forma. Por descontado que los gritos, los malos hábitos (tipo comerse las uñas, fumar, burlarse de los demás) y la violencia en general no entran en nuestra rutina (bueno, lo de comerse las uñas y es un tema a parte...). Por eso estoy convencida que al igual que a mi me educaron en el respeto por las cosas, su valor y el esfuerzo por conservarlas, mas que por el dinero que cuestan, ese es un valor importante a transmitir.


Estas son algunas de las cosas que han aprendido imitando, esas que la escuela (la mayoría de las veces) no te enseña. Como a cuidar y respetar a los animales, a tejes, a cocinar y apreciar el arte


Y como extra:
1 - Os dejo la charla que di en 2012 en los TEDx Woman Gran Vía sobre mi experiencia tejiendo y el valor que tiene para mi las cosas hechas a mano.

2 - Si queréis saber mas sobre juego simbólico y como potenciarlo, el blog de Aprender con Amor esta lleno de ideas y de guías para acompañar a nuestros hijos en esto de imitar para aprender.

3 - Y por último, la app Sago Mini Toolbox, para el ipad, de bricolage para manitas (pequeñas) muy divertido y fácil de usar, recomendado por Generacion Apps.

No hay comentarios: