miércoles, 27 de mayo de 2015

Receta de Humus de remolacha


Esta receta de humus de remolacha es muy sencilla, tanto como la recata del humus normal de garbanzos, solo que le añadimos el toque de la remolacha para matizar su sabor.

El humus o hummus es un plato de origen mediterráneo que se remonta a los egipcios (aunque la recata ha variado mucho). Es muy popular en Oriente Medio, Grecia, Líbano, Turquía e Israel, se ha popularizado tanto que no hay ciudad global en la que no se conozca este plato.

La receta básica es un paté de garbanzos con limón, tahini o pasta de sésamo y aceite de oliva. La receta varía un poco dependiendo del país. En España se consume aderezado con pimentón dulce y comino molido, quizá herencia de la presencia musulmana en la península, y con ajo.

Mi receta añade además la remolacha roja cocida que le da color y un sabor mas dulzón. Sorprendentemente esta mezcla ha gustado mucho a los niños, así que triunfada total.





Para hacerla necesitamos:
– 400 gr de garbanzos cocidos (un bote de garbanzos precocidos en salmuera es perfecto porque suelen estar en su punto)
– Una remolacha mediana (dos si son pequeñas, los paquetes al vacío de remolacha cocida son perfectos porque ya esta pelada y lista para usar. Puedes además usar el jugo de la conserva para aclarar el puré)
– Dos dientes de ajo sin brote (esto lo hacemos para quitarle el corazón, que es lo que hace que el ajo sea mas fuerte y repita)
– Aceite de oliva virgen
– Una cucharada sopera de Tahini (yo uso uno de origen libanés, pero cualquiera que compres en tiendas de comida marroquí te vale. Es una pasta hacha a base de sésamo crudo, también llamado ajonjolí) Si no lo encuentras, el aceite de sésamo cambien sirve, o incluso una cucharada de sésamo en grano le dará el sabor característico.
– El zumo de un limón
– Una pizca de sal, comino en polvo y Pimentón dulce de la Vera



Ponemos en el baso de la batidora los garbanzos bien escurridos, la remolacha troceada, los dientes de ajo, el tahini, la sal y el zumo del limón. Se tritura todo y se prueba la textura y el sabor. Si esta muy suave podemos añadir mas tahini o mas sal, casi al gusto. Y si la mezcla es muy espesa, podemos añadir el jugo de la remolacha o un poco de agua.

Se vierte la mezcla sobre un plato y se forma un volcán bastante plano con la pasta. Se espolvorea el sésamo, el pimentón y el comino por encima y se vierte aceite en abundancia en el hueco y se sirve. Yo hice mucha cantidad, así que lo guarde en un bote. Para conservarlo mas tiempo cubre con aceite la pasta para evitar que se seque y añade los condimentos solo cuando se vaya a consumir.

Puedes acompañarlo con colines, con regañas de ajonjolí, con pan de pita o con rebanadas de pan normal. El color resultante es muy sorprendente (entre rosa y púrpura, dependiendo de la cantidad de remolacha que le eches) y atractivo. Espero que os animéis a hacerlo.



Y como estar, os dejo la receta del salmorejo que hacemos en casa, que es el acompañante perfecto para una cena informal, un picoteo o un aperitivo delicioso en las cenas de verano. 

¿Buen rato de  cocina y buen provecho!


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