miércoles, 4 de noviembre de 2015

Objetivo, terminar la lista



Que los tejedores tenemos "estartitis" es un hecho. Pero además a mi se me junta que soy un poco culo inquieto... y eso no ayuda. Me entusiasmo con algo, lo empiezo y luego me aburro a mitad de camino. O lo termino, pero dos años después.

Después de varias discusiones en casa por la invasión de lanas y de hacer balance real de la situación, he decidido tomarme en serio y hacer una lista de inacabados.

Me he propuesto terminar, deshacer definitivamente o ceder todos mis proyectos inacabados y así viajar mas ligera por la vida.




Hace dos años la vida nos dio una bofetada en la cara y nos cambió la manera de verla, de vivirla y de disfrutarla. Ese año yo renuncié a muchas cosas por necesidad, otras por miedo y otras por obligación.

Me había pasado los últimos 10 años de mi vida aplazando cosas por estar muy ocupada, aplazando proyectos, aplazando planes de familia y aplazando decisiones. Y en los temas tejeriles tres cuartos de lo mismo, no creáis.

Así que cuando la vida me dijo "basta" hice balance de la situación y tuve que borrar cosas de la lista, cosas que me pesaban y que no iba a terminar nunca. Algunas fueron un alivio, pero otras fueron realmente dolorosas. La vida es un poco así, realmente, elegir, aunque duela.



Ahora han pasado esos dos años y es el turno de la lana.

He hecho una lista de proyectos inacabados y me han salido 38. Luego he dividido la lista en proyectos potencialmente factibles de ser terminados, perfectamente abandonarbles e indecisos.

De este ejercicio nace el proyecto (ya estoy otra vez....) "Acabar con la lista" #acabarconlalista.
No me he puesto plazo, ni objetivos concretos. Tan solo voy a ir buscando huecos para terminar proyectos. Eso no quiere decir que no empiece otros, pero al menos estarán supeditados a terminar los que están empezados ya.

El lunes terminé el primer proyecto de la lista, un pañuelo de lana merina con el patrón del chal Segovia que empecé hace dos años y que estaba a la mitad. Tiene una pequeña variación con respecto al patrón original y es que esta hecho sólo con con una hebra de color. Tiene cuatro franjas de color  de 8 vueltas cada una, excepto la primera que son 10. Es lana merina 100% tejida con aguja del 4,5.

Tengo que reconocer que ha sido fácil terminarlo. Y por esa razón he decidido no quedármelo. Voy a donarlo a los envíos de ayuda al refugiado en la campaña de invierno de la AAPS, junto con algo gorro que tengo ya tejido.

También he deshecho un jersey de Gryffindor que estaba tejiendo al pequeño y que ya le quedaría corto. Y como no tengo mas lana para hacérselo más grande, voy a usar esa lana para hacerle una bufanda este invierno.



¿Te unes a mi objetivo? Recapacita sobre tu situación, haz tu lista y se sincera contigo misma. No se puede viajar con tanto equipaje por la vida, y la lana no pesa, pero ocupa lugar y gasta energía. El objetivo no es no tejer nada nuevo, es más bien resolver cosas a medias, darnos un respiro con otras o definitivamente aceptar la derrota y deshacer. Os aseguro que es muy terapéutico.

Espero contar la semana que viene que he terminado otro...

3 comentarios:

Soraya Galdea dijo...

Holaaaaa, my friend! Pues sip! No sólo me uno, si no que ya estoy unida... Porque estoy en la misma situación.

Aunque creó que tengo menos proyectos...

Carme Viladesau dijo...

Mi mejor proyecto de deshacer y volver a hacer fue la colcha para Siria, me demostró que sí se puede acabar una labor inacabada. Más tarde encontré un babero que seguro compré por si lo hacía un día (el punto de cruz es otra de mis labores favoritas). Ya tiene dueño. Ahora estoy decidiendo que desharé o que retomaré, sopesando que me aportará más. Pero es una buena idea y seguro que intentaré plantearme prioridades...

emilia chaves dijo...

yo me propuse hacer una manta para mi cama al principio del 2015 apenas estoy aprendiendo a tejer pero llegò diciembre y nada de manta la hice en 15 dias pero mas bien era una manta viajera,pero ese fue mi auto regalo de navidad y y estoy convencida de hacer cosas chicas y terminarlas y no eso de empezar y tejar un tiradero de cosas que no termino.